Una receta base de aderezo, infinitas opciones para nuestras ensaladas

El mundo de las ensaladas es tan amplio como cualquier otro que exista en la gastronomía. Ya sea como acompañamiento o como plato principal, las opciones disponibles para preparar una ensalada son infinitas. Y uno de los componentes que les da diferentes personalidades a estos platillos es el aderezo.

Ya sea preparado en casa o que venga ya listo, los tipos de aderezos son muchísimos: ya sea simplemente aceite de oliva, o aceite balsámico, vinagre, italiano, a base de yogurt o de mayonesa, mostaza, entre muchos otros. Cada uno se adapta a diferentes gustos y posibilidades.

La vinagreta es una de esas tantas opciones y, aunque no parezca, es muy fácil de preparar. Por eso, queremos enseñarles una fórmula base que les va a servir para crear muchísimas variedades de aderezos que se adapten a sus ensaladas preferidas.

Estos aderezos cuentan con dos partes: los ingredientes base y los que son opcionales, pero son con los que podemos crear miles de opciones diferentes. Como componentes obligatorios debemos incorporar un ingrediente graso, uno ácido y otro salado. Los grasos básicamente son aceites, que pueden ser de oliva, sésamo, almendras, aguacate, girasol o cualquier otro que les guste. Incluso se pueden mezclar dos aceites en caso de que uno de ellos tenga un sabor muy fuerte.

Para la parte ácida puede ser un vinagre -blanco, de manzana, de vino blanco o tinto, sidra, balsámico, etc.- o el zumo de cualquier cítrico como limón o naranja. Por último, agregamos la sal, pero también se puede usar salsa de soya o salsa de pescado para tener el ingrediente salado.

Una vez que tenemos estos ingredientes base, podemos variar la vinagreta agregando otros de distintos tipos. En primer lugar, están los que son emulsificantes, como mayonesa, yogurt, queso crema, mostaza, salsa de tomate, mermeladas, mantequilla de maní, salsa sriracha, entre otros.

Luego están los componentes frescos, que también son muchísimas opciones: cebolla, puerro, ajo, jengibre, hierbas aromáticas, frutos secos, semillas de sésamo o amapola, huevo, quesos, tocineta, pepinillos, pimienta molida, cáscara rallada de cítricos, etc.

Y finalmente es posible incluir otros ingredientes saborizantes como especias en polvo (ajo, cebolla, jengibre, cúrcuma, tomate, entre otras) o molidas, como el curry, por ejemplo.

Las cantidades de cada ingrediente puede variar, pero en general podrían combinarse de la siguiente forma:

-          6 cucharadas de aceite

-          2 cucharadas de ingrediente ácido

-          Una pizca de sal y otra de pimienta

-          1 cucharadita del componente emulsificante

-          Media o 1 cucharada de ingrediente fresco

-          Pizcas de saborizante

Con las cantidades anteriores obtenemos entre 120 y 130 ml de vinagreta. Si la preparación no lleva ningún tipo de lácteo o huevo, puede durar hasta dos semanas en refrigeración, por lo que es una gran opción para incluir dentro del meal prep semanal. Solamente recuerden agitar bien el contenedor antes de servirla, para que se mezclen todos los ingredientes.

Este tipo de salsas pueden, incluso, utilizarse para dar más sabor a vegetales o a alguna carne, dependiendo de su preparación. Les invitamos a leer completa esta nota en la cual se explica más a fondo la preparación de las vinagretas, y que incluye tres ideas de recetas.

¡Nos encantaría que nos cuenten en nuestras redes sociales si prueban esta fórmula mágica!

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