Hace un tiempo hablamos de consejos para evitar que se pegue la comida a los sartenes u ollas. Pero a todos nos ha pasado: una cocción que se alarga más de la cuenta, una salsa que hierve demasiado o simplemente un descuido, y de pronto… ¡el fondo del sartén está cubierto de residuos pegados! Antes de sacar la esponja más agresiva o dejar todo remojando por horas, es importante saber que cada material de cocina necesita cuidados distintos. Aquí te compartimos los mejores métodos para despegar comida o residuos según el tipo de sartén u olla, sin dañarlos ni perder tiempo.
Estos utensilios son delicados y no deben limpiarse con esponjas abrasivas, ya que se puede dañar el recubrimiento antiadherente. De hecho, es mejor usar estas herramientas para comida que no necesite de mucho calor o cocción por mucho tiempo.
¿Qué hacer?
Llená el sartén con agua tibia y unas gotas de jabón suave.
Dejá reposar unos 15 a 20 minutos.
Usá una esponja suave para frotar los residuos.
Si aún hay restos, podés ayudarte con cucharones de madera o plástico para removerlos.
Tip: evitá los utensilios metálicos o productos de limpieza abrasivos.
Este material es duradero, pero suele ser el más propenso a que se pegue la comida si no se usa suficiente aceite o se calienta de más.
¿Qué hacer?
Llená la olla o sartén con agua caliente y agregá una cucharada de bicarbonato o vinagre blanco.
Llevá a fuego medio por 5 a 10 minutos. Esto ayudará a soltar lo pegado.
Luego, usá una esponja de nylon.
Aunque son antiadherentes de forma natural, si se desgasta el recubrimiento o se calientan en exceso, también pueden presentar residuos pegados.
¿Qué hacer?
Remojá con agua tibia y jabón, y dejá reposar mínimo 30 minutos.
Si persiste lo pegado, agregá una cucharada de vinagre y bicarbonato, dejá que haga espuma y luego frotá con esponja suave.
Enjuagá con abundante agua tibia.
Este material necesita un trato especial porque debe ser “curado” con una capa de aceite. El exceso de humedad o jabón puede dañarlo si no se cuida bien.
¿Qué hacer?
Mientras el sartén aún esté tibio, raspá suavemente con una espátula de madera.
Si hay restos adheridos, agregá sal gruesa y un chorrito de agua, y frotá con una toalla de papel o cepillo rígido.
Enjuagá con poquita agua, secá de inmediato y aplicá una fina capa de aceite para conservar el curado.
Tip: nunca lo dejés remojando ni usés detergentes fuertes.
Aunque el vidrio es resistente, al hornear pueden quedar bordes de comida quemada difíciles de limpiar.
¿Qué hacer?
Llená con agua caliente y agregá 1 cucharada de bicarbonato y otra de jabón para platos.
Dejá reposar una hora, o toda la noche si es necesario.
Frotá con una esponja o cepillo suave.
También podés usar vinagre blanco caliente si hay grasa muy adherida.
Bonus tip:
Si estás cocinando en cualquiera de estos materiales, menos teflón, y ves que se está empezando a pegar la comida, podés agregar cualquier tipo de líquido antes de que se queme: agua, jugo, gaseosa, vino, brandy, cerveza, cogñac, etc. Con la misma espátula vas a ir soltando lo del fondo mientras se cocina la carne, vegetales, o lo que sea que estés preparando y al mismo tiempo la salsa adquiere un sabor delicioso.
Cada tipo de sartén u olla tiene su personalidad y su forma de ser tratado. Saber cómo limpiar los residuos sin arruinar el material no solo alarga su vida útil, sino que también hace que cocinar sea una experiencia más agradable y menos frustrante. Con los métodos adecuados, podés despedirte de los fondos quemados… ¡sin sufrir!
Y si querés consejos para evitar que la comida se pegue a los sartenes y así no tener que llegar a tener que hacer todos estos pasos, podés visitar esta nota.