Ya se vienen las épocas de tamaleadas en familia y sabemos que es una tradición que muchos costarricenses esperan todo el año. Por eso, queremos darles un tip que sabemos le va a servir a más de uno, especialmente porque siempre estamos buscando opciones para aprovechar al máximo todo lo que compramos.
Cuando hacemos tamales es común que nos sobren hojas de plátano y que estas terminen en la basura porque creemos que ya no nos sirven para nada, pero ¡sí sirven! Son una forma diferente y riquísima de cocinar.
Al terminar de hacer los tamales, las hojas sobrantes se limpian con un paño húmedo, se guardan en una bolsa con cierre hermético y se colocan en el congelador. Así, se pueden usar días o semanas después para cocinar pollo, pescado, verduras y vegetales al horno.
Lo único que hay que hacer es sacarlas una media hora antes de usarlas, envolver los alimentos en las hojas y colocarlos en un pyrex al horno. Se les puede colocar palillos de dientes para fijarlas o simplemente poner los dobleces hacia abajo para que se sostengan. Se cocinan de la misma manera que se usaría papel aluminio. Van a quedar más jugosos, ya que es parecido a cocinarlos al vapor.
Otra forma de aprovechar estas hojas es cocinando a la parrilla, siempre y cuando no queden en el fuego directo. Se pueden envolver los alimentos como en el ejemplo anterior, pero también se podrían usar como una cama para asar camarones, trozos de pollo o pescado pequeños o verduras que podrían caer a través de la parrilla. Esto además dará un rico sabor ahumado a la comida.
Por último, estas hojas pueden usarse para servir boquitas en una fiesta. Se pueden colocar sobre una tabla, un platón o incluso directamente sobre la mesa, y ahí colocar los bocadillos. No sólo sirven de plato, sino que también decoran muy lindo.
Esperamos que puedan aprovechar estos consejos y van a ver que sus invitados ¡van a quedar impresionados!