Los productos del mar son un verdadero tesoro gastronómico: aportan frescura, sabor y nutrientes únicos. Sin embargo, muchos temen cocinarlos por miedo a hacerlo mal, ya que también pueden ser un poco delicados. Aquí te compartimos algunos consejos básicos para que perdás ese miedo y te animés a preparar deliciosos platillos en casa.
1. Formas de cocción
Existen varios métodos de cocción que se pueden aplicar a los productos del mar Dependiendo del tipo, hay algunos métodos de cocción que realzan mejor su sabor y textura:
Pescados: Se pueden cocinar a la plancha, al horno, al vapor, hervidos o envueltos en papel aluminio u hojas de plátano. Existen los pescados azules o grasos -como el salmón- y los magros o blancos -como la tilapia-. La diferencia entre el contenido graso hace que los primeros se cocinen mejor a la parrilla o el horno y los segundos al vapor, a la plancha o en salsas.
Mariscos (camarones, langostinos, calamares, pulpo): Quedan muy ricos hervidos, salteados o a la parrilla. Los calamares y el pulpo requieren atención especial para que no queden duros o hulosos y por lo general se deben cocinar a fuego alto en poco tiempo, a menos de que estés siguiendo una receta que diga lo contrario.
Conchas (almejas, mejillones, ostras, pianguas): Antes de cocinarlas es importante botar las que están abiertas. Luego se ponen en agua y se sacan una vez que está hirviendo y se eliminan las que quedaron cerradas. Generalmente se cocinan al vapor o se abren directamente en el calor (en sartén o parrilla).
2. Tiempos de cocción aproximados
Una de las claves para no arruinar estos ingredientes es no sobre cocinarlos. Aquí te damos algunos tiempos que te pueden ayudar a que queden deliciosos y en su punto:
Camarones y langostinos: De 2 a 3 minutos si se cocinan en agua hirviendo o en sartén caliente, hasta que cambien de gris a un color rosado. Una forma de darte cuenta si ya están listos es porque forman una “C”. Si ya tienen una forma de “O” o de “@”, entonces ya se pasaron de cocción.
Calamares: Podés saltearlos de 2 a 3 minutos o freírlos de 1 a 2 minutos, pero si preferís prepararlos en guisos o a fuego más lento, debés cocinarlos al menos unos 30-40 minutos hasta que se ablanden.
Pulpo: Cocinar entre una y dos horas en agua hirviendo, dependiendo del tamaño, hasta que al pincharlo con un tenedor esté tierno.
Mejillones y almejas: Cocinar tapados a fuego medio-alto con un chorrito de líquido (como agua, vino o caldo), de 3 a 5 minutos, hasta que las conchas se abran. Desechá las que no se abran.
Filetes de pescado: Hay muchas formas de cocinar los pescados y dependen también de los gustos de los comensales. Por ejemplo, para quienes les gusta el salmón sellado, solamente se debe colocar un par de minutos por cada lado en el sartén. El atún se podría cubrir con ajonjolí y ponerlo 30 segundos de cada lado para luego cortarlo en lonjas finas. A la plancha o sartén, el pescado puede cocinarse unos 2-4 minutos por lado dependiendo del grosor. Y si es al horno, entre 10-15 minutos.
3. Señales importantes
Muchos mariscos y pescados cambian de color al cocinarse, lo cual es una gran ayuda para saber cuándo están listos:
Los camarones y langostinos pasan de gris a rosado o naranja intenso.
El pescado crudo se ve translúcido y al cocinarse se vuelve opaco.
Las conchas (mejillones, almejas, etc.) se abren: eso indica que están cocidas.
También al cocinar pescado, si se desmenuza al tocarlo con un tenedor, significa que ya está listo.
Por último, es importante tomar en cuenta que los mariscos frescos deben oler a mar o a sal y no deben oler a pescado fuerte o podrido.
4. Otros consejos útiles
· No sobrecargar el sartén o la olla. Así evitas que suelten mucho líquido y queden hervidos en vez de salteados.
· Secar bien antes de cocinar. Un papel toalla ayuda a eliminar el exceso de agua.
· Usar aromas suaves. El ajo, el perejil, el limón o el vino blanco resaltan el sabor en lugar de disimularlo.
· Evitar la contaminación cruzada. Es importante usar tablas de picar solo para los pescados y mariscos y, una vez que están cocidos, no volverlos a poner en la que estuvieron crudos.
Cocinar productos del mar puede parecer complicado, pero con estos consejos básicos esperamos que descubrás que es más fácil de lo que pensabas. ¡Anímate a probar en casa y disfruta del sabor fresco y natural del mar en tu mesa!