Cómo lograr comida crujiente de forma sencilla

Pocos sonidos nos hacen salivar tanto como el de un bocado crujiente. Ya sea en papas fritas, un pollo empanizado, vegetales en una ensalada o incluso en postres, la textura crocante eleva cualquier plato.

Pero, ¿cómo se logra? Aunque muchas veces pensamos sólo en freír, hay varias formas de conseguir ese acabado dorado y crujiente en diferentes alimentos, y acá te contamos las más efectivas y sabrosas.

Comida frita

Si lo que estás buscando es una textura crujiente como la de los restaurantes -por ejemplo, en las papas fritas- el secreto es freírlas primero a una temperatura media o baja para que se cocinen, luego sacarlas y volverlas a meter en el aceite, pero a una temperatura alta. ¡Esto logrará un delicioso crunch!

Eliminar la humedad

A la hora de empanizar los alimentos, como estos riquísimos palmitos, es importantísimo secarlos bien para asegurarse que el empanizado se va a adherir y freír correctamente.

Tipos de empanizado

Aunque cualquier empanizado hará que la comida quede crujiente, ya sea con pan molido, panko, harinas alternativas como de arroz o garbanzo, o semillas, las hojuelas de puré o los cereales de maíz triturados harán que quede aún más crujiente, ya que la superficie que se fríe es más grande.

Y si, de nuevo, querés lograr texturas como de restaurante, hacer el proceso de empanizado dos o tres veces te asegurará alcanzar tu meta.

Si querés conocer más tips para empanizados, te recomendamos leer esta nota y esta otra del blog de Richly.

Freidora de aire y horno

Aunque la textura al cocinar con estos electrodomésticos no será exactamente la misma que si freís en aceite, definitivamente se logrará un crunch muy rico en los alimentos. Aquí también se puede cocinar a una temperatura media o baja para cocinarlos y luego a una más alta para que doren bien. Además, es importante espaciar los alimentos adecuadamente en la bandeja, ya que, si están muy juntos, se cocinan al vapor y no se doran.

Y si lo que vas a hacer es calentar un producto tostado, el horno o la freidora de aire son ideales para esto, ya que en el microondas se pondrán suaves.

Vegetales crujientes

Estos alimentos pueden agregar una textura crocante y fresca a nuestros platillos. Ya sea en ensaladas, como acompañamientos o incluso como crudités, es decir, cuando se sirven crudos y cortados en palitos o trozos, servidos con una salsa o aderezo.

Ya sea brócoli, coliflor, zanahoria, apio, pepino u otros, el secreto para que mantengan el crunch es ponerlos en agua con hielo por unos minutos y secar antes de servirlos. Esto puede hacerse si se consumirán crudos, pero también después de cocinarlos para que se dejen de cocinar y además no cambien de color.

Detalles crocantes

En algunos platillos se pueden agregar algunos ingredientes que den ese toque crujiente. Por ejemplo, a un arroz blanco podemos incluir, una vez cocinado, almendras tostadas. O un pastel tendrá un giro inesperado si se les pone un topping de hojuelas de puré fritas.

Postres

Lo crujiente no es solo para los platos salados. También lo podés lograr en recetas dulces como en un crumble de cóctel de frutas, con caramelo o con recetas con masa de hojaldre.

Como ves, la comida crujiente no sólo se alcanza friéndose en aceite. Con diferentes ingredientes y electrodomésticos podés incluir esta textura en diferentes platillos para dar giros inesperados en tu cocina y así tener más variedad en el día a día.  ¿Cuál es tu forma favorita de traer el crunch a tu vida?

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